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Día 58, hábito de ducha fría

Esteban

Hoy hice lo que tenía que hacer, no a la hora que quería ya que me costo levantarme, pero se hizo. Estoy bastante motivado en empezar esta nueva semana. Creo que tengo una buena estrategia para alcanzar mis metas. Definitivamente pienso que estoy más aterrizado en el tiempo y el proceso que me tomara alcanzar mis metas. Algo que he aprendido es que, aunque tenga toda la motivación del mundo y trabaje todo el día, para llegar a tus metas hay un proceso, hay tiempos que respetar, tiempo para aprender y tiempo para aplicar.  Me alegro haberme dado cuenta de esto y tener una estrategia para lograrlo.

No será fácil, pero tiene sentido para mí.

Nelson.

Algo que no es cómodo para mi en ningún aspecto es una ducha fría, me desespero, se me corta el aire y no la paso bien.

La veces que lo hice fue por casualidad nunca fue por decisión propia, siempre fui preso de las circunstancias para tomar una ducha fría, claro, en ese entonces no conocía sus beneficios.

Hoy es parte de mis rutinas, aún no es un hábito pero voy camino a ello y sé que lo conseguiré, el reto de los 365 días me ha dado la confianza para pensar que puedo lograr cualquier hábito.

Los primeros días fue una tortura, simplemente no me gustaba, sin embargo hoy lo disfruto y no pasaron muchos días entre la transición de tortura a disfrutarlo.

Primero, mi motivación es la salud además de agregar más hábitos saludables a mi rutina, quiero tener el hábito de crear hábitos.

Primero asocie un hábito ya consolidado que es ducharme al nuevo que es la ducha fría, no es difícil olvidar este nuevo hábito asociándolo a un hábito que pasa en el mismo lugar.

Al comienzo al recibir el agua helada sentía una represión, una contención de energía, mi cuerpo se tensaba y solo quería que terminará, hoy al sentir el ducha fría en mi cuerpo comienzo a gritar, a dar pequeños gritos y es muy gratificante, salir de esa ducha con esa devolución de energía el animo y la voluntad mejora considerablemente.

Según expertos,

Efectivamente, el agua muy fría provoca la contracción de los vasos sanguíneos y ayuda al drenaje de la sangre de las piernas, ya que el agua fría es un vasoconstrictor natural. A su vez, esto causa el enfriamiento y entumecimiento de las piernas. Y sí, es cierto que la sensación de frío y de dolor no es nada agradable, pero es momentánea.

Asimismo, se ha demostrado científicamente que gracias a este hábito, se elimina el ácido láctico y mejora el funcionamiento de las células. Es así como el hábito de ducharse con agua fría cada mañana te puede convertir en una persona más resiliente y capaz de hacer frente al estrés emocional y físico del día a día.

Durante cientos de años, los seres humanos han vivido en una zona de confort constante, por ejemplo, al utilizar ropa para combatir el frío, y esto ha provocado que pierdan esa capacidad innata para adaptarse al frío.

Cabe destacar que el ser humano también es capaz de aumentar la temperatura media de su cuerpo. No obstante, ha perdido el control total de la mente por no querer salir de su zona de confort. Este hábito es una forma de empezar a hacer algo al respecto.

Cuando tomas una ducha fría se activa la corteza prefrontal, así como el sistema inmunológico adaptativo, el cual controla las células B y T, dormidas dentro de la médula ósea. Mediante la exposición al frío y con una respiración adecuada puedes hacer frente a la inflamación y, del mismo modo, controlar la apoptosis.

Por lo tanto, esto consiste en activar tu cuerpo desde por la mañana. Céntrate en la respiración y olvídate de todo lo demás. Solo céntrate en sentir tu cuerpo.

Métete en la ducha y siente el efecto que provoca el frío en tu piel. Tu sistema hormonal y el endocrino se irán activando, así como la adrenalina, los opiáceos y los cannabinoides y, por consiguiente, desaparecerá cualquier inflamación generada por estrés mental (depresión, preocupación, bipolaridad, ansiedad, etc.) o sobreesfuerzo físico. Tus células deberían estar protegidas por estas proteínas que funcionan como analgésicos naturales; sin embargo, por los motivos antes mencionados, no lo están.

Así que la frase «Con una buena ducha fría se te quitarán todas las tonterías» ya no solo será una frase hecha si no que si te lo propones podrás crear un hábito que te hará sentir experimentar cambios que no habías imaginado.

Es seguro que te convertirás en una persona con mayor poder de voluntad, fortaleza y adaptabilidad, algo complicado en este mundo tan estresante y exigente.

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