Todos enfrentamos días oscuros, días en que la tentación de abandonar es fuerte y la visión de nuestros objetivos se desvanece. Durante estos momentos, la motivación es nuestro salvavidas, la chispa que enciende nuestra determinación. Aquí comparto las estrategias específicas que utilicé para mantener mi motivación intacta:
1. Claridad en los Objetivos:
- Visualización diaria: Comienza cada mañana visualizando tus objetivos. Imagina con detalle cómo se siente haberlo logrado. Esta práctica me ayudó a mantener mis metas frescas y vivas en mi mente, actuando como un recordatorio constante de lo que estaba persiguiendo. Además de tener objetivos diarios, mediano plazo y largo plazo, en mi caso por ejemplo en una tarjeta diaria escribía lo que debo hacer en el trabajo, hora de mis hábitos (no rigido, ser flexible ayuda a no frustrarse al no hacer el hábito en la hora escrita, pero hazlo!)
- El ‘Por Qué’ Profundo: Más allá del simple deseo de riquezas o éxito, es fundamental entender tu «por qué». Para mí, no se trataba solo de tener una gran casa o un automóvil lujoso. Era sobre alcanzar un equilibrio emocional, una paz interna y la capacidad de disfrutar de cada día al máximo. Con esta claridad y consciencia se que llegaré a esas metas, ese bien estar que me llevara a cultivar mi felicidad.
2. Enfoque en el Presente:
- Disfrutar del Proceso: En lugar de obsesionarme constantemente con los resultados, aprendí a disfrutar del proceso. Encontré satisfacción en los pequeños logros diarios, sabiendo que cada paso me llevaba más cerca de mi objetivo.
- Apila Días de Calidad: En lugar de mirar hacia el futuro lejano, me centré en hacer de cada día un paso hacia adelante. Apilando estos «días de calidad», sabía que eventualmente alcanzaría mis objetivos.
3. Reevaluación y Ajuste:
- Estar Abierto al Cambio: Con el tiempo, es natural que nuestros objetivos evolucionen. Lo que inicialmente deseaba cambió a medida que crecí personalmente. Estar abierto a estos cambios y adaptar mis objetivos me permitió mantener la pasión y el enfoque.
4. Gratitud y Apreciación:
- Diario de Gratitud: Mantener un diario de gratitud y anotar las cosas por las que estaba agradecido me ayudó a mantener una perspectiva positiva. La gratitud tiene el poder de cambiar nuestra perspectiva y mantenernos enfocados en lo positivo.
5. El Bienestar como Cimiento:
- La Verdadera Felicidad: A través de las sesiones con mi terapeuta, aprendí que la verdadera felicidad proviene del bienestar interno. Las posesiones materiales, aunque deseables, son solo complementos de ese bienestar. Trabajar para lograr un equilibrio emocional y mental se convirtió en mi principal objetivo.
En resumen, la motivación no es una chispa que se enciende y se mantiene encendida por sí sola. Es una llama que debe ser alimentada constantemente a través de la autoconciencia, el enfoque y el compromiso diario. Espero que estos consejos, que han sido cruciales para mí, también te ayuden en tu viaje hacia tus objetivos.
