Cuando Esteban y yo, Nelson, iniciamos este reto hace 340 días, lo hicimos con un propósito claro: retomar el control de nuestras vidas, encontrar un significado y desarrollar hábitos que nos permitieran ser nuestras mejores versiones. Pero, como todo viaje, nos encontramos con obstáculos, algunos más desafiantes que otros. A través de este artículo, deseo compartir nuestro viaje y lo que hemos aprendido.
Rendir Cuentas: Más Que Una Simple Estrategia
Empezamos con una meta en mente, rendir cuentas no solo ante nosotros sino también ante el mundo. Al hacerlo público, nos sentimos más comprometidos y más responsables. El poder de rendir cuentas radica en su capacidad de motivación y responsabilidad. Es un recordatorio diario de por qué empezamos esto en primer lugar y cómo cada día cuenta hacia ese gran objetivo.
La Realidad de Nelson: Una Lucha Contra Demons Internos
Recaí en drogas cuatro veces. Cada vez, fue un recordatorio cruel de lo frágil que puede ser el progreso. Pero cada vez, también reafirmó el poder de la resiliencia. Gracias a los hábitos que había establecido, cada recaída fue menos una caída al vacío y más un tropiezo en un camino que ya conocía. El poder de la rutina, del hábito y, sobre todo, de la recompensa tardía, se manifestó en esos momentos oscuros.
El Viaje de Esteban: De La Reflexión al Acción
Esteban se zambulló en el mundo del trading con monedas digitales, y con disciplina y organización, comenzó a cosechar los frutos. Al mismo tiempo, logró sacar su licencia de conducir y manejar su negocio online. Aunque ha tenido dificultades en mantener ciertas rutinas, su enfoque y determinación siguen siendo inquebrantables.
La Verdadera Naturaleza del Cambio
A lo largo de estos 340 días, lo más esencial que hemos comprendido es que el cambio verdadero no proviene de logros externos, sino de un cambio interno. No es simplemente acerca de crear hábitos, sino más sobre cambiar nuestra mentalidad. Creer en uno mismo, establecer objetivos claros y visualizar esos objetivos diariamente nos ha ofrecido una guía y propósito en nuestros días más oscuros.
Lo Aprendido en 100 Días: Un Punto de Reflexión
Al llegar a nuestro centésimo día, ya había experimentado un cambio significativo en muchos aspectos de mi vida, desde la relación con mis hijos hasta mi emprendimiento. Las ventas crecieron, desarrollé más empresas y mi salud mejoró drásticamente. Estos logros no fueron el resultado de la suerte, sino de la dedicación, el enfoque y, sobre todo, el compromiso con mis objetivos.
A medida que nos acercamos al final de nuestro reto de 365 días, nos damos cuenta de que el viaje es tan importante, si no más, que el destino. Las luchas y desafíos enfrentados nos han enseñado, moldeado y fortalecido. Más que nada, este viaje ha sido sobre redescubrimiento, resiliencia y el poder inquebrantable del espíritu humano. Si hay algo que Esteban y yo queremos que te lleves de esta experiencia compartida, es que no importa cuán oscuros sean tus días, siempre hay una luz al final del túnel.
Este artículo sirve como una inspiración y un recordatorio de que, a pesar de los desafíos, siempre es posible redescubrirse, redefinirse y resurgir más fuerte que nunca. ¡Sigue adelante y únete al reto!
